Limpieza

Limpieza

- Debemos secar el instrumento con cierta frecuencia, no sólo al final de la sesión de estudio, sino también durante la misma. Repetir varias veces el secado. Utiliza siempre un limpiador suave, absorbente y que no suelte pelusas que puedan obstruir los oídos.

- Después de cada uso, se debe de limpiar el mecanismo con un trapo suave que abrillante y no raye, para prevenir que el ácido del sudor dañe y oxide el baño del mecanismo. Sin embargo, ten cuidado de no presionar demasiado fuerte en el mismo cuando lo limpies ya que se puede desnivelar con facilidad. Nunca uses disolventes.

- El limpiador debe pasarse desde el barrilete hacia la campana y no en sentido contrario, de esta forma se evita que en su barrido acumule el agua de todo el tubo en dirección al cuerpo superior, que es la parte de mayor riesgo de agrietamientos y la más propensa a la saturación de las zapatillas y oídos.

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